bases legales de sorteos

Los concursos y sorteos están ganando cada vez más popularidad en las estrategias de las marcas. Son un recurso fácil para ganar seguidores y aumentar el alcance orgánico de las publicaciones. Aunque con ellos llegan uno de los usuarios más temidos de la profesión de community manager: los “concurseros”.

Pero hoy no queremos hablaros de estos personajes, sino contaros cómo tenerlo todo bien atado para que no puedan decir ni pio de tu concurso o sorteo.

Para ellos hemos querido contar con la ayuda de un profesional en legalidad online, Nando Olcina de El abogado digital. A continuación os dejamos con sus consejos para realizar un buen concurso o sorteo en las redes sociales.

 

Diferencias entre concurso y sorteo

No es lo mismo un concurso que un sorteo.

Definición de sorteo

En un sorteo se elige al ganador en función de una combinación aleatoria (un número que coincida con el sorteo de la Lotería, meter los nombres de los que se hayan presentado al sorteo en un sombrero y sacar un nombre al azar, etc.).

Definición de concurso

En el concurso se elige al ganador con base en los méritos del concursante (por ejemplo: ganará aquel que publique en Facebook la foto más artística elegida o el eslogan más ocurrente elegidos por un jurado)

Diferencias legales entre sorteos y concursos

La elección de uno u otro sistema no sólo es importante desde el punto de vista de la estrategia de Marketing, sino que también tendrá unas consecuencias legales.

Así, si para participar en un sorteo o concurso hay que pagar alguna cantidad, de la manera que sea (comprar unas papeletas, llamar a un número de tarificación especial, etc.), resultará de aplicación la Ley del Juego con lo que ello implica. Que básicamente supone la obligación de pedir una autorización administrativa para desarrollar el sorteo o concurso.

Si se trata de un concurso con participación gratuita, no aplica la Ley del Juego.

Si se trata de un sorteo con participación gratuita, no aplicará la Ley del Juego, pero sí su régimen fiscal, debiendo el organizador satisfacer la tasa sobre actividades del Juego, de un 10% sobre el valor total de mercado de los premios ofrecidos.

Otro cosa que hay que tener en cuenta, es que si los premios son superiores a 300 €, existe la obligación de practicar la correspondiente retención a cuenta del IRPF.

Por tanto, la mejor opción para evitar tener que pedir autorizaciones administrativas y no tener que pagar el Impuesto sobre Actividades del Juego, ni practicar retenciones del IRPF, es hacer concursos promocionales de participación gratuita y cuyo premio sea de un valor inferior a 300 €.

Todo lo que deben incluir unas buenas bases legales de sorteos y concursos.

Otra cosa muy importante es redactar unas bases legales en condiciones, que no será imprescindible que sean depositadas ante Notario, pero será recomendable si la dinámica del concurso o sorteo es compleja o el premio es suculento, para evitar acusaciones de manipulación de las bases legales.

Así pues, ¿Qué deben contener esas bases legales?

1º.- El organizador o promotor del sorteo y/o concurso debe quedar claramente identificado, así como la marca, dejando claro que el concurso o sorteo consiste en una acción promocional, que no pueda inducir a error al consumidor o usuario.

2º .- Definir muy bien la sistemática o dinámica del sorteo y/o concurso, anticipándonos a los problemas que puedan surgir, dejando muy claro cuáles son los premios y definiendo perfectamente qué requisitos deben tener los participantes (que en ningún caso podrán ser discriminatorios o vulneradores de derechos), quién será el ganador y en función de qué criterio o de qué circunstancia (mediante jurado, sorteo aleatorio, con alguna aplicación… Además de cómo se va a notificar al premiado y qué ocurre si no hay respuesta del ganador, es decir, si hay ganador suplente o queda desierto, etc. Debemos ser muy claros en eso, evitando todo tipo de ambigüedades.

3º .- Establecer el ámbito territorial: Esto es muy importante por cuanto si el ámbito del concurso es autonómico, aplicarán las normas autonómicas y si es supra autonómico aplicarán las normas nacionales. Debe tenerse en cuenta que si no definimos que el ámbito territorial es España, puede llegar una administración de otro país compeliéndonos a pagar una sanción porque no hemos cumplido las normas sobre sorteos/concurso de ese país. Así que mucho cuidado con eso.

4º.- Debe quedar claramente hasta cuando se aceptan participantes, la fecha de celebración del sorteo, etc. En definitiva que no existan dudas sobre los plazos o fechas en los que se va a realizar la acción promocional.

5º.- Los premios deben quedar claramente detallados

6º.- En el caso de que se opte por un Jurado para elegir quién es el ganador del concurso, será conveniente expresar quién compone el mismo. Bastará con decir, por ejemplo, que estará compuesto por directivos del organizador de la campaña.

7º.- Será muy conveniente en el caso de que el concurso consista en remitir, subir o compartir contenidos, ya sean frases, fotos, dibujos, etc. que la organización se reserve el derecho a retirar del concurso aquellos contenidos que a su juicio resulten inapropiados, de dudoso gusto, que inciten al odio o que vulneren derechos de terceros por resultar de carácter racista, xenófobo, de apología del terrorismo o atentatorio contra los derechos humanos. Imaginemos el caso de que nuestras bases digan que ganará el concurso aquella foto que se suba a una determinada red social y obtenga más votos y que además de un premio en metálico, la foto ganadora presidirá la home de nuestra web durante seis meses. Sigamos imaginando que la foto que obtiene mayor número de votos por los usuarios de la red social es la de alguien “haciendo un calvo”. Tendremos que poner esa foto durante seis meses en nuestra home. Ojo, ya sabéis, conviene evitar el “efecto Chikilicuatre”.

8º.- Por supuesto en las bases habrá que incluir que en el caso de que los participantes tengan que remitir o subir a Internet contenidos, que los mismos son originales y que se responsabilizan de su autoría.

Por otra parte, y también en relación con la propiedad industrial de los trabajos presentados a un concurso, es también muy necesario incluir una cláusula en la que se cedan los derechos de explotación de los derechos de autor de los trabajos presentados al concurso, con la finalidad de darles difusión en redes sociales o para la finalidad que el organizador estime oportuno, como podría ser hacer camisetas con el dibujo o el diseño de un logotipo ganador del concurso.

9º.- No está de más prever causas de suspensión o de prórroga en el plazo previsto por falta de participantes por ejemplo, o exigir un mínimo de participantes.

10º.- Es más que obvio que todo aquel que vaya a inscribirse en un sorteo/concurso tendrá que aceptar una política de privacidad, mediante el marcado de una casilla de aceptación. En ese mismo lugar dónde se dispone la casilla de aceptación, habrá que informar al participante dónde puede ejercitar los derechos ARCO de acceso, rectificación cancelación y oposición. Tendremos que establecer un enlace donde el participante pueda leer la política de privacidad. En dicha política de privacidad tendremos que informar al participante:

a) Que sus datos serán incluidos en un fichero titularidad del organizador del sorteo/concurso

b) Quién es el responsable de tratamiento

c) Para qué se van a utilizar sus datos y si van a ser cedidos a terceros o no.

d) Quiénes son los encargados de tratamiento que tendrán acceso a sus datos

e) Dónde podrá ejercitar los derechos de acceso, recificación, cancelación y oposición.

Si realizamos acciones promocionales como sorteos o concursos para obtener leads o seguidores, es fundamental disponer de una buena política de privacidad y recabar correctamente el consentimiento al tratamiento por el usuario. Ese consentimiento debe ser expreso para remitir al participante comunicaciones comerciales, pues así lo exige el artículo 21 de la LSSI-CE.

11º.- Por último, siempre que queramos organizar un sorteo o concurso a través de una red social, tendremos que leer previamente las condiciones que tales redes sociales establecen para la organización de sorteos o concursos. Por ejemplo, hay alguna red social que prohíbe etiquetar a usuarios dentro de la dinámica del concurso, porque considera que puede molestar a los usuarios de la misma. Esto es importante, porque puede que hayamos diseñado un gran concurso, pero si incumple alguna de las normas de la red social de que se trate, nos podemos encontrar con que nos retiran el sorteo o concurso. Así que muy atentos a esto también.

 

Al final de lo que se trata es de dedicarle un poco de tiempo a pensar bien en todos los elementos del sorteo/concurso. Aplicando el sentido común, seguro que creamos una gran acción promocional.

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